Acérquese, arrime un banco a la barra. No tenga miedo. Mi nombre es Sinnlos, Irr Sinnlos. ¿Qué le sirvo? Sabe, yo llevo una vida sencilla. Espartana dirían muchos. Yo prefiero decir que sencilla, porque una vida espartana implica cierto entrenamiento, da un aire militar... Como decía, llevo una vida sencilla como escritor. Qué hago atendiendo este bar, se preguntará. Ah, yo seré escritor, pero no vivo dello. Uno no se hace rico escribiendo, al contrario. Es bien sabido que uno tiene que sufrir por el arte, y para el arte. Y también es bien sabido que los que más toman son los que tienen penas que ahogar. Yo tomo por si las dudas, porque algo me debe haber pasado para llegar a donde estoy. No, no me acuerdo de nada. Bueno, me acuerdo de ciertos detalles...
Una mañana en la feria, almorzar en un café con unos amigos, el aroma de su pelo rosando mi hombro, un viejo ciego tocando un bandoneón en la esquina, esta misma esquina tal vez, tal vez en otra ciudad, en otra vida... La vidriera de una tienda de antigüedades, un portaretrato con una foto en sepia. Y de golpe todo blanco. Todo mezclado. No estoy seguro de nada. Puede que fuera un desdichado y por eso tomo, pero tal vez era el hombre más feliz, y entonces tomo por lo que perdí. Sea como sea, este antro encanutado, en la esquina de mi mente, me sirve de fosa común para un entierro en alta mar, sepultar bajo el fondo de un vaso una nostalgia que me inunda el pecho, y me oprime el corazón.
No hay peor nostalgia que de algo incierto. Un recuerdo que no se deja sino entrever, cosa que la mente te de una mala pasada y armes el rompecabezas de la peor manera posible; esta pieza la pongo acá porque es más bonita que esta otra, esta pieza me gusta que esté acá, así que la fuerzo a que entre por más que no tenga la forma, y esta otra, que demuestra que todo es como yo digo que es, esta la pego con cinta por encima, cosa de darme la razón a bofetadas. Llora mi alma de fantoche, llora triste en esta noche...
¡Espere! ¡No se vaya! Quédese por otra copa. Tómese un cocktail de tinta con nosotros, la casa invita.
No comments:
Post a Comment